En cuestión de equipamiento, Reyna comenta que la industria hoy muestra un punto intermedio, ya que tiene muchas máquinas que adquirió en los años 90. “Pero hay un gran desaliento para invertir en nueva tecnología, porque la presión tributaria es muy alta”, destaca.
La dificultad para invertir
En tanto, Román Queiroz, socio propietario de la fábrica de terciados y fenólicos Coama Sud América, instalada en Eldorado, Misiones, señala que el sector de la madera es muy heterogéneo y, por lo tanto, exhibe realidades diferentes.
Cuenta que “la primera transformación de la madera tiene algunos negocios de exportación, con números muy finos porque el dólar está estable y la inflación continúa. Pensamos que por dos o tres meses eso se puede sostener, pero más de eso no. Hay otros sectores, como el de tableros de madera compensada o muebles de oficina y de cocina, que tienen problemas por la caída del consumo y por el ingreso de productos importados”.
Con una caída de 8,7% en la producción y de 10% en las ventas en todo 2019, el desafío, según afirman los especialistas, no es solo superar esta crisis cambiaria y de deterioro de la macroeconomía. Es importante que, en paralelo, se muestre de forma contundente una estrategia de política industrial de mediano y largo plazo, que aporte un marco menos propenso a los efectos de los ciclos económicos. Y que allí se contemplen aspectos fiscales y energéticos, de administración del comercio y de estímulos a la inversión.
Al observar que en 2019 las exportaciones de madera aserrada, de tableros y de manufacturas de madera crecieron 50,7% en volumen y 30,6% en facturación, surge la pregunta: ¿por qué no hay más exportación que ese exiguo 5% de la producción? La explicación está en la composición del entramado empresarial: al haber una gran mayoría de pequeñas y medianas empresas, es muy difícil llevar a cabo la inversión que requiere investigar mercados, participar en exposiciones y hacer publicidad en el extranjero.
La innovación de la industria
En esa realidad, quienes están en el sector ven una luz para apostar a la innovación y a nuevas tecnologías. Facundo Brea, gerente general para la Argentina de LP Building Solutions, cuenta que, gracias a las innovaciones tecnológicas en construcción seca, ésta se convirtió en una opción, tras el derribo de antiguos paradigmas asociados con la construcción en seco.
Brea vislumbra en esto una oportunidad, ya que la construcción seca podría reemplazar a la húmeda (que se hace con ladrillos, arena y cemento). “Un punto interesante es que la nueva generación de materiales inteligentes logra una eficiencia energética que reduce costos. Además, ofrecen una mayor flexibilidad de diseño”, destaca.
Lassalle, por su parte, enfatiza que, al margen de las dificultades evidentes por las que atraviesa, el sector de la madera tracciona constantemente en el desarrollo de nuevos negocios con alto valor agregado, como la innovación con materiales de nueva generación y la construcción de viviendas.